
La actividad, realizada en las instalaciones de la Alcaldía, se convirtió en un espacio de reflexión sobre los avances logrados en materia de derechos, pero también sobre los retos que persisten en la lucha contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género.
Entre aplausos, colores y consignas por la inclusión, se vivió una jornada emotiva, marcada por la esperanza y el orgullo colectivo. La bandera izada no solo representa a una comunidad, sino también una historia de lucha por la igualdad, la dignidad y una ciudad libre de violencias y exclusión.
“En La Candelaria no solo se respeta la diversidad, se abraza con orgullo”, expresó Angélica María Angarita Serrano, alcaldesa local.