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Don Galo, el docente que encontró su hogar en la ‘Manzana del Cuidado’ de La Candelaria

Por: webmasterlocal2
Publicado el: Agosto 2023
En las entrañas del corazón de Bogotá se encuentra un tesoro escondido, una joya que brilla con luz propia y que ha demostrado ser un espacio de acogida para todos los capitalinos que deseen ser parte de una experiencia única: la Manzana del Cuidado. No limitada a un género o procedencia, esta manzana es el hogar de historias sorprendentes que nos enseñan que el cuidado es un puente que une corazones y trasciende fronteras.
 
Una de estas historias es la de Galo Rodín Hernández, de 74 años, oriundo de la ciudad de Popayán, quien dedicó más de la mitad de su vida a vivir en la cosmopolita Nueva York. Sin embargo, hace seis años, el destino lo trajo a Bogotá para cuidar de su padre, Ramón. Don Galo, como lo conocen cariñosamente, es un hombre de amplios horizontes lingüísticos, pues domina el español, inglés, francés, alemán e italiano. Su vocación como docente de inglés en la Institución Universitaria de Colombia y su experiencia como pensionado del Ejército de los Estados Unidos, donde se desempeñó como auxiliar en operaciones aéreas, han moldeado una vida rica en conocimientos y sabiduría.
 
La responsabilidad de cuidar de su padre, Ramón, fue un lazo que lo mantuvo en Bogotá, y en el barrio La Catedral, encontró un hogar donde sus tres perros, dos golden retriever y un schnauzer, le brindan compañía y amor incondicional. Sin alarma que lo despierte, son los ladridos de sus fieles amigos quienes marcan el inicio de sus días, mientras el sol asoma tímidamente en el horizonte.
 
La tristeza y el dolor marcaron el día en que recibió la noticia del fallecimiento de su padre mientras dictaba una clase en la universidad. Desde entonces, la vida de Don Galo tomó un rumbo inesperado, enfrentando el cuidado de los asuntos de su padre y las despedidas inesperadas de sus primos, quienes partieron uno tras otro, extendiendo su permanencia en la ciudad.
 
La Manzana del Cuidado, ubicada en el Centro de Desarrollo Comunitario Lourdes, se ha convertido en un refugio para Don Galo. Entre tomar su almuerzo, preparar sus clases y calificar exámenes, encuentra tiempo para nutrir su alma artística, entregándose a la pintura, la escultura y la música, tocando la guitarra con pasión. No solo eso, sino que también se sumerge en talleres artísticos que impulsan la cultura y el arte en la comunidad.



Para Don Galo, enseñar idiomas es más que transmitir conocimiento; es abrir puertas hacia un universo de comprensión. "Con un idioma entiendes el mundo, pero con otros más tienes el don de entender el cosmos y la razón del porqué de las cosas", comparte con sus estudiantes, quienes encuentran en él un maestro apasionado y sabio.
 
Tras el almuerzo, sus clases nocturnas se preparan para recibir a entusiastas aprendices del idioma inglés en la institución educativa. Sin embargo, los desafíos financieros acechan, ya que sus clases por horas no siempre son suficientes para cubrir sus gastos diarios, incluidas las remesas a Estados Unidos para mantener sus asuntos en orden.
 
Don Galo es solo un ejemplo entre muchos beneficiarios de la Manzana del Cuidado, un espacio inclusivo y compartido con la localidad hermana de Santa Fe. Aquí, los servicios abarcan desde atención psicosocial hasta clases de natación y recreación acuática, enfocados en brindar un cuidado integral a personas de todas las edades y condiciones. Puedes encontrar cada uno de los servicios en el siguiente hipervínculo: bit.ly/44OFCHo.
 
Las Manzanas del Cuidado forman parte del Sistema Distrital de Cuidado, una estrategia pionera en América Latina que busca valorar y redistribuir las tareas de cuidado, rompiendo con la tradición de que sean exclusivas responsabilidades de las mujeres. Con programas como la escuela del cuidado para hombres y NIDOS, que fomenta el cuidado compartido en familia, esta joya de inclusión promueve una corresponsabilidad que se extiende más allá de las fronteras de La Candelaria.
 
El Sistema Distrital de Cuidado, con sus objetivos de reconocer el trabajo de cuidado y reducir los tiempos de trabajo no remunerado, brilla con luz propia en el corazón de Bogotá. Los servicios ofrecidos por el Estado, el sector privado y el sector comunitario han tejido una red de amor y respeto que abraza a todos los habitantes de la ciudad, y trasciende sus fronteras para inspirar a todo Colombia y el mundo.
 
La historia de don Galo Rodín Hernández es solo una de las muchas historias que enriquecen la Manzana del Cuidado y su propósito: cuidar y ser cuidados en un ambiente de igualdad y corresponsabilidad. Don Galo es un tesoro humano que ha dejado una huella imborrable en este espacio, recordándonos que cada uno de nosotros puede ser un guardián del cuidado y una fuente de luz para quienes nos rodean.
 
Así, en el corazón de Bogotá, la Manzana del Cuidado continúa su labor de amor, acogiendo a todos aquellos que buscan aprender, compartir y crecer en una comunidad que trasciende el tiempo y las fronteras. Don Galo, el maestro de idiomas, nos enseña que el cuidado es un idioma universal, una melodía que todos podemos aprender y compartir en armonía con el mundo. En la Manzana del Cuidado, la verdadera riqueza no se mide en posesiones materiales, sino en la calidez de los corazones que laten al unísono en busca de un mundo más justo y equitativo para todo